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Relato 11: Las cometas

He vuelto a quedar con mis hijos Edgar y Sofía para desplegar sus dos cometas. 

Siento la brisa del aire en nuestras caras, sacamos las cometas de la bolsa, desenrollamos el largo hilo y alisamos la cometa voladora. Cerrando los ojos nos dejamos sentir el viento y localizamos el mejor momento para desplegarlas. 

Edgar quiere que su hermana le acompañe mientras vuela su cometa. Los dos juntos corriendo en la arena y puesta la vista en las espirales que hace su cometa al subir alto, más alto, y es en ese momento que aparece la melodía: 

“Globos de color que suben hasta el cielo, entre risas, buen humor, que corren como el viento. Espéranos, enséñanos a volar a a a ”. 

Vamos cantando el estribillo de la canción, mientras corren, saltan, se paran, corren de nuevo entre risas y alborozo.

En algún momento la cometa cae al suelo, corremos a recogerla, que nadie la pise, el hilo se ha enredado. Los niños me miran, cojo el hilo e intento aflojar el nudo, está muy retorcido, no se puede soltar. Edgar ya no quiere la cometa, la ve rota.

Sofía saca su cometa de la bolsa y empieza a desenrollar el hilo y a alisar la cometa voladora, la coge de un extremo y se la acerca a Edgar para volarla juntos. Empiezan a correr y la cometa va subiendo y subiendo al cielo, van tirando del hilo, sueltan, aflojan, recogen, tiran… La cometa hace giros en el aire, y es en ese momento que aparece su melodía: 

“J’ ai perdu le do de ma clarinette

J’ ai perdu le do de ma clarinette

Oh, si papa le savait ca, tra la-ra

Oh, si papa le savait ca, tra la-ra

Au pas, camarade, au pas, camarade

Au pas, au pas, au pas

Au pas, camarade, au pas, camarade

Au pas, au pas, au pas.”

Cometa, hilo, manos infantiles, cielo, arena… 

Entre risas y melodías la cometa juega con el viento y el viento baila con la cometa.

Se han cansado de correr, la cometa cae y van a recogerla. 

Globos de color 

J’ ai perdu le do de ma clarinette…. 

Los niños siguen con sus canciones y las canciones se quedan en sus miradas, en sus sonrisas, en sus fantasías, es la magia de las cometas. 

“Estas son las mañanitas que cantaba el rey David y como son tan bonitas, te las canto yo a ti. Despierta, niña despierta, que el día ya amaneció, que los pajaritos cantan y mamá ya te besó”. 

Miro a mi alrededor y Victoria está sacando su cometa de su bolsa, empieza a desenredar el hilo y alisar la cometa voladora, coge la mano de su hermana y le pide que le ayude a volarla. 

Juntas vuelan la cometa. 

Sofía le enseña a sujetarla fuerte, corren, gritan. 

La cometa vuela, sube, baja, escuchamos la canción, ahora su canción. 

Cometa, hilo, manos infantiles, cielo, arena. 

Hoy las cometas están en otros cielos, vuelan con otros vientos y cada uno de ellos, cuando la saca de la bolsa, desenreda el hilo y alisa la cometa voladora, sigue escuchando su melodía: 

Globos de color 

J’ ai perdu le do de ma clarinette 

Estas son las mañanitas.

A veces se ponen a buscar la canción por los pliegues de la cometa, por la bolsa. 

Cuando tengan cometas que regalar, se darán cuenta que las notas de las melodías están en la resina con la que untamos el hilo para hacerlo fuerte y flexible.

Otros cielos, otras arenas, otras manos, el amor tejiendo de melodías los hilos de nuestras cometas.

Globos de color 

J’ ai perdu le do de ma clarinette 

Estas son las mañanitas

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